El octavo hijo de sus padres, después dirá:
"Yo nací en una cuna de seda, pero me
enseñaron a jamás cerrar los ojos ante
las necesidades de los demás". Comenzó
la primaria en la escuela Abdón Calderón
pero lo cambiaron a la Juan Montalvo igualmente en
Chone, donde destacó en deportes, y para que
siguiera la secundaria su madre lo envió al
Colegio Olmedo de Portoviejo donde estudiaba su hermano
mayor Rene, quien de pronto decidió hacerse
militar, y efectuados los arreglos dejó Manabí
y viajó al Eloy Alfaro de Quito. Frank habría
de seguirle un año después.
En Quito ambos descollaron en estudios y deportes,
pero en esos años existía un machismo
mal entendido en dicho Colegio Militar y los brigadieres
o estudiantes de los años superiores acostumbraban
maltratar a los cadetes de los inferiores. Frank se
trenzó a golpes con un abusivo brigadier y
fue expulsado, teniendo que seguir la secundaria en
el Mejía.
Allí campeonó en las postas de 4 x
100, en salto alto, en lazamiénto de disco,
levantó pesas, nadó y fue cachiporrero
de la banda de guerra, compitiendo con éxito
con la del Alfaro. El 49 integró la delegación
atlética del Mejía que concurrió
a las Olimpíadas colombianas de atletismo.
En 1955, graduado de Bachiller, ingresó a
la Escuela Militar de Aviación de Salinas y
fue enviado a la escuela de pilotos de guerra de Lackian,
cerca de San Antonio, Texas. El 5 de Julio de 1957
recibió el título de piloto de la USAF.
También estuvo en un curso de táctica
aérea en Venezuela, y en otro Superior en España.
En 1960 fue ascendido a Teniente. El 5 de Abril del
61 y mientras se desempeñaba como Instructor
en Taura, tuvo un gesto altivo, cuando impidió
el paso al presidente Velasco Ibarra para reclamarle
por la pésima situación en que se hallaban
los soldados. Su discurso fue corto y sentido y rindió
los efectos esperados pues Velasco firmó un
compromiso y poco después se mejoraba sustancialmente
las condiciones de vida del personal aerotécnico
y tropa.
Cuando la caída de Velasco en 1961, mientras
el batallón Chimborazo apoyaba al Vicepresidente
Carlos Julio Arosemena como su legítimo sucesor,
el alto mando dispuso un ataque a los rebeldes por
tierra y se ordenó que los aviones de Taura
los bombardearan. Mientras trataban de imponer al
presidente de la Corte Suprema Dr. Camilo Gallegos
Toledo; pero el plan les falló, entre otras
razones, porque Vargas Pazzos logró convencer
a sus superiores y los aviones solo hicieron unos
cuantos vuelos rasantes. Su hermano Rene estaba dentro
de dicho cuartel y en la refriega fue herido levemente
en la mano y en el hombro.
La actitud de la FAE hizo comprender al alto mando
que no había unidad y terminaron por permitir
la toma del poder de Arosemena, quien gobernó
hasta 1963 en que fue derrocado por una Junta Militar
de Gobierno.
El 62 fue declarado Piloto honorario por la Fuerza
Aérea Venezolana. El 63 le condecoró
la Dictadura por servicios especiales. El 64 siguió
un curso táctico y manejó una avioneta
Clíper Cherokee40 de los Estados Unidos al
Ecuador. El 67 se graduó en un curso de entrenamiento
en dicho país de norteamérica, pero
casi pierde la vida semanas después cuando
tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el
bimotor Douglas 47 que comenzó a fallar en
pleno vuelo logístico. La maniobra sirvió
para salvar la vida a quince cadetes de la escuela
de aviación Cosme Renella, que iban a bordo.
El 68 se matriculó en la Escuela de Diplomacia
de Guayaquil. Poco después dictó una
charla allí sobre la organización internacional
de la Aviación Civil. En Octubre fue ascendido
a Mayor.
El 69 fue designado Comandante de la Base de Taura
y entre otras mejoras organizó una cooperativa
agrícola para sembrar arroz y algodón
en los campos adyacentes. En Octubre dirigió
las festividades por el 49 aniversario de la FAE y
recibió el título de Jefe Piloto.
En Mayo del 73 ya era Teniente Coronel de la Fuerza
Aérea y fue transferido a la Comandancia de
la base en Salinas. En Octubre ordenó la ocupación
de los terrenos aledaños y la paralización
de las edificaciones altas en la playa por atentar
contra la seguridad de los vuelos. Esa orden fue considerada
abusiva por los concejales de Salinas, que renunciaron
en masa, pues se vivían los primeros tiempos
de la dictadura personal del General Guillermo Rodríguez
Lara y no existían mecanismos legales para
oponerse; al final se logró superar el impase
ante el revuelo que estaba produciendo el conflicto
y las partes quedaron satisfechas.
Entonces ayudó a fundar el Colegio Secundario
Nocturno de La Libertad que hasta hoy lleva su nombre
y en enero del 74 colaboró en la maratón
nacional "Ciudad de Salinas". En Septiembre
organizó la IV Convención de aerotécnicos
y dirigió las labores de localizador! de una
avioneta extraviada. En Octubre el Aero Club le declaró
piloto honorario. Ya era una figura. En Enero del
75 tuvo que desmentir los insistentes rumores que
circulaban en el país sobre un golpe de estado
a su favor. Muchas personas ambicionaban su dictadura.
¡Así estábamos!
Entre el 79 y el 80 fue Agregado Militar y representante
de la Junta de Defensa en Londres.
En 1980 era Brigadier General de la Fuerza Aérea
por ascenso recibido del presidente Roídos.
Entonces pasó a ocupar la Comandancia de la
II Zona Aérea de Guayaquil y dio impulsó
a las actividades sociales y culturales de la FAE.
El Círculo de Prensa del Ecuador lo declaró
Socio de Honor, mientras lograba progresos considerables
en un curso de Karate, pues ha de saberse que es un
cultor excepcional de las artes marciales chino-japonesas,
que ha inculcado también en sus hijos. Durante
los incidentes de Paquisha pidió permiso al
Presidente Roldos para tomar un avión caza
y bombardear Lima, sabiendo que moriría, al
no poder regresar por falta de gasolina. En Noviembre
del 81 fue propuesto por la Federación de Instituciones
diplomáticas para ocupar la Cancillería,
en razón de ser "el mejor egresado del
Instituto de Diplomacia y Ciencias Internacionales
de la Universidad de Guayaquil". Ese año
siguió cursos de adiestramiento en Israel y
en Brasil. (1)
En Enero del 83 disertó sobre el poder aéreo
y la soberanía nacional durante la semana patriótica
organizada por la Facultad de Comunicación
Social FACSO de la Universidad de Guayaquil. Sus ideas
izquierdistas le habían llevado a un acercamiento
con grupos de esas ideologías, siendo uno de
los pocos militares que ha tenido la franqueza de
abrir su conciencia a la realidad política
de América Latina en general. Su figura, de
por sí marcial y sencilla, su rostro de hombre
leal, honorable, su conducta siempre agradable y servicial,
le habían convertido en el más conocido
y popular de los aviadores del país y por ello,
cuando para el Sábado 9 de Julio se programó
un multitudinario homenaje en su honor en el Tennis
Club, comenzaron a movilizarse cientos de personas
desde Manabí y otras provincias , al punto
que hubo que suspenderse tal demostración,
que de todas maneras se realizó, pero en escala
reducida, pues de otra manera hubiera constituido
una asonada política sin precedentes. En Septiembre
participó en la Cita Hemisférica que
sobre política y democracia se realizó
en Guayaquil donde defendió el papel de las
Fuerzas Armadas y en Diciembre entregó el mando
de la II Zona al General Jorge Andrade Cevallos, para
asumir la Comandancia General de \a FAE en Quito.
En Diciembre del 84 organizó el programa "Alas
para la alegría" consistente en un vuelo
de buena voluntad para 600 niños de los barrios
marginales de Guayaquil y en gesto sin precedente
asistió el 12 de Marzo del 85 a las fiestas
de aniversario de la Universidad Central de Quito.
En Mayo auspició el I Seminario de Seguridad
de Vuelo. En Junio recibió a un astronauta
americano, Prank Borman, que pasó por Quito,
y fue condecorado por la Fuerza Aérea Venezolana
con la Cruz de la FAV. Ese año viajó
a Panamá y a Chile, allí también
recibió una Medalla. En Febrero del 86 inauguró
el Centro de entrenamiento técnico.
(1) La anécdota se hizo pública y una
ola de inmensa publicidad le acompaño desde
entonces, pues gestos como el suyo no son muy usuales
en nuestro medio anodino.
Su aspiración era ascender a General del Aire,
el máximo grado de la Aviación Ecuatoriana,
para lo cual había cumplido todos los requisitos.
Las promesas habían sido múltiples.
Sus compadres espirituales, el Presidente León
Febres-Cordero y su esposa María Eugenia Cordovez
de Febres-Cor-dero le estimaban y la Primera Dama
así se lo habían ofrecido (2) todo parecía
sonreírle en la vida. Uno de sus biógrafos
ha escrito "Casado tres veces, primero con Daise
Serrano González-Rubio, de quien divorció
con dos hijos; segundo con la Ab. Anunziata Maridueña
y tercero hasta los actuales días, con Miryam
Anda Vallejo, su actual esposa tiene como norte su
sentido del honor casi enfermizo y un carácter
explosivo. Un cuerpo sólidamente estructurado
por el constante ejercicio físico, su estatura
normal y una fisonomía que suele ser agradable
a las mujeres, su porte es indudablemente marcial.
Abstemio, impulsivo, karateca, manejador del machete
campesino de su tierra nativa, con la ventaja de que
es ambidiestro y puede usar dos machetes a la vez,
cuando joven gustaba retara duelo. ¿Cómo
quiere batirse? A trompones, karate, pistola, cuchillo,
machete? lo que dejaba anonadado a sus interlocutores,
por eso le dicen el loco, cuando solamente es un hombre
cuerdo pero con un sentido del honor diferente, quizás
heredado de su padre, a quien respetó en vida
y venera en muerte. Su hermano Rene que le conoce
bien desde toda la vida, tratando de explicarlo, ha
dicho: "Sus reacciones impulsivas tienen siempre
una causa profunda, nunca gratuita ni caprichosa y
como siempre fue el mejor alumno, el mejor atleta,
el mejor compañero..!
En Agosto del 84, al ascender Febres-Cordero al poder,
las cúpulas militares se habían conmovido
pues realizó tales cambios en las tres ramas
de las Fuerzas Armadas, que muchos altos oficiales
fueron forzados a pedir su disponibilidad, y cundió
el descontento porque para ocupar el Ministerio de
Defensa había reincorporado al General Luis
Piñeiros, quien estaba en servicio pasivo.
De alíí en adelante surgiría
entre Piñeiros y Vargas Pazzos numerosos incidentes
de todo género, desde los nimios e intrascendentes
como la prohibición para que la FAE importara
unos cuantos cientos de
(2) Vargas Pazzos los había hecho padrinos
de bautizo de su último hijo Spartaco Vargas
Anda.
pavos en la Navidad del 85 como otros de mayor calibre.
Por eso el viernes 7 de Marzo a las 9 de la mañana,
cuando se presentó a reclamar al Ministerio
y fue recibido por Piñeiros con una guardia
de ametralladoras, disparó varias veces al
aire y regresó a la FAE mientras Piñeiros
ordenaba su prisión, A las 10 se tocó
zafarrancho de combate en el Ministerio y Vargas Pazzos
mandó dos aviones Kfir a sobrevolar rasando
el edificio, mientras la ciudadanía quiteña
se enteraba del asunto. Poco después se le
permitió salir de la FAE con los oficiales
aéreos que le acompañaban y denunció
que los Generales Piñeiros y Manuel María
Albura, Comandante General del Ejército, habían
comprado un avión Fokker para los vuelos de
Tame a Loja en 16 millones de dólares y al
contado, ganándose un sobreprecio de 4 millones,
pues su precio internacional solamente era de 12.
Aún más, dijo que Albuja se había
hecho construir una casa utilizando materiales y mano
de obra del Ejército.
A las doce del día el Presidente Febres-Crodero
anunció desde Guayaquil que Vargas Pazzos había
sido separado de sus funciones y recibiría
el castigo previsto en las Leyes Militares. Esa tarde
Vargas Pazzos hizo públicas sus denuncias privadas
y explicó que su movimiento solo tenía
por finalidad la destitución y enjuiciamiento
de Piñeiros y Albuja. Enseguida viajó
a Manta en cuatro aviones, se atrincheró y
concedió una rueda de prensa. Mientras tanto
el Ejército se aprontaba a cercarlo y el pueblo
a defenderlo, lo que hubiera producido una masacre.
Al día. siguiente recibió el apoyo de
125 hombres que le llegaron de Latacunga, mientras
su comadre la Primera Dama, llegada al apuro de Israel,
trataba de lograr un acuerdo.
Vargas Pazzos accedió a enviar a dos de sus
hombres a conferenciar con el Presidente en Guayaquil,
Ttes. Generales Edison Rúales y Armando Duran,
quienes regresaron a Manta con el Secretario Particular
de la Presidencia Charles Pareja, para comunicarle
que debía entregarse arrestado para ser juzgado
por insubordinación. Vargas Pazzos los acusó
de traidores, arengó a sus tropas y les pidió
una definición, trazando una línea en
el suelo con su puñal, muy a lo Francisco Pizarro;
mas ese gesto, parece que conmovió a los espíritus
románticos y 500 hombres dieron el paso adelante,
quedando solamente cinco oficiales leales al gobierno.
El domingo fue de intensos forcejeos, numerosos políticos
fueron a visitarle y a las 4 y 20 de la tarde, tras
conferenciar con los delegados de Febres-Cordero,
Vicealmirante Cañizares, Unda y Baidal, anunció
que había llegado finalmente a un acuerdo:
saldrán del Ejército definitivamente
Piñeiros y Albuja y él será juzgado
por el Consejo de Generales y Almirantes, pero ante
la sorpresa del país que ya creía superado
un impase militar de tanta magnitud, los necios miembros
del Comando Conjunto, esa noche negaron tal acuerdo
insistiendo en un juzgamiento ante las Cortes Militares
Ordinarias.
El lunes 10 se formó una comisión de
políticos que viajó enseguida a Guayaquil,
mientras el Gobernador del Guayas Jaime Nebot Saadi
anunciaba un ultimátum hasta las siete de la
noche. Vargas Pazzos contestó que se había
roto el diálogo y recibió a la Comisión
Política del Congreso. Febres-Cordero, ya desesperado,
anunció el cerco a la Base rebelde y dispuso
que la Marina movilizare sus barcos a Manta, mientras
solicitaba apoyo a la Base de Taura, sin éxito.
Entre los rebeldes la situación era de euforia,
miles de ciudadanos de todas las regiones de Manabí
rodeaban la base y solicitaban armas, vivando a su
líder. En Portoviejo se realizó la mayor
manifestación que registra la historia de esa
capital de provincia, constituyéndose el Comité
Pro Paro. En Guayaquil el Alto Mando de la Marina
y FAE pidió la renuncia de Piñeiros.
La población portovejense se tomó el
aeropuerto y en Chone y en Jipijapa los civiles cortaron
esas vías de penetración provincial.
Un Dr. Arturo Vizcaíno, dentro del Ministerio
de Defensa, acusó a Vargas Pazzos de haber
recibido una comisión de 250.000 dólares,
pero como se cortó la electricidad abruptamente,
no pudo terminar su alocución; mientras se
movilizaban en Portoviejo los efectivos militares
para atacar Manta, Charlie Pareja obtuvo de Vargas
Pazzos la entrega de la base sobre la oferta de la
salida de los Generales Piñeiros, Albuja y
también de Jorge Andrade, nombrado por Febres
Cordero para reemplazar a Vargas Pazos en la FAE.
El Acuerdo fue sorpresivo y aparentemente no tuvo
vencedores ni vencidos/ pero en la práctica
constituyó un triunfo diplomático del
secretario particular presidencial, pues Febres-Cordero
ya estaba caído dada su impopularidad en todo
el país.
La tropa alzó en hombros a Vargas Pazzos y
el personal de la base le rindió honores, el
Gobernador del Guayas dio a conocer la renuncia de
Piñeiros, quien acababa de declarar que no
era el momento mas oportuno para renunciar, de donde
quedó la duda de que si había renunciado
o lo habían separado, así de simple.
Esa tarde el presidente recibió a Vargas Pazzos
y le ordenó ir acompañado de un tribunal
de honor a Quito, a someterse a las Leyes Militares,
pero en la capital la gente le aclamaron como héroe
mientras le llevaban arrestado a la base aérea
militar.
El miércoles 12 el Congreso decidió
llamar a juicio político al General Piñeiros.
Febres-Cordero, en el colmo de la excentricidad declaró
que no existía acuerdo con Vargas Pazzos; pero
lo peor fue después cuando Piñeiros
anunció que no había renunciado y que
pediría licencia. Entonces hasta el presidente
del Congreso Averroes Bucaram declaró que el
gobierno no estaba cumpliendo con el acuerdo. Para
colmos, el jueves, ante la notoria impopularidad de
Piñeiros, la secretaría General de la
Administración anunció que se le había
aceptado la renuncia y que el General Jorge Asanza
había sido encargado del Ministerio.
Esa tarde Vargas Pazzos se apoderó de la base
aérea de Quito y el Congreso convocó
a sesión extraordinaria. Vargas Pazzos manifestó
que "ahora sf estaba en pié de guerra,
buscaba la destitución del Presidente y marchar
sobre el palacio".
El gobierno decretó emergencia nacional y
zonas de seguridades a las provincias del Pichincha
y Manabí así como la censura de prensa.
El país se reía de las bravatas del
acalorado Febres-Cordero y aplaudía a Vargas
Pazzos, tratándole de valiente chico malo,
mientras los militares no sabían con quien
alinearse.
El viernes 14, sin embargo, mientras una comisión
del Congreso trataba de mediar, se sitió la
base aérea mi litar donde aún permanecía
Vargas Pazzos, quien no tuvo tiempo para escapara
Manta, su reducto de confianza, y fue arrestado .
Así terminó la primera parte de la sublevación,
pero el gobierno quedó tan descalabrado que
bien se pudo hablar de una victoria pírrica.
De allí en adelante Vargas Pazzos guardó
prisión por algunos meses y hasta se sometió
a una operación menor en su antebrazo. En el
Congreso se pasó un decreto de Amnistía,
que fue resuelto a su favor, pero el Presidente impidió
su publicación en el Registro Oficial, de suerte
que no llegó a tener la categoría de
Ley de la República. El escándalo fue
mayúsculo, intervino el Tribunal de Garantías
y la oposición amenazó con el enjuiciamiento
de Febres-Cordero; sin embargo, nada presagiaba otro
alzamiento militar, mas a principios de Enero de 1987
Febres-Cordero cometió la imprudencia de aceptar
una invitación a la base de Taura. El día
16, a las 8 a.m. ingresó a la base en compañía
del Ministro de Defensa, General Medardo Salazar Navas
(3) y de numeroso acompañamiento y se le acercaron
algunos Comandos a pedirle la libertad de su ex Jefe.
Entonces se produjo un cruce de palabras con los guardias
personales de seguridad del presidente que degeneró
en un cruce de disparos y como Febres Cordero se lanzó
a tierra no fue alcanzado, pero el guardia de su derecha
cayó muerto y el de la izquierda fue herido
de gravedad, pero después sanó. El resto
de la comitiva no pudo escapar porque la cercaron.
Enseguida fue obligado a permanecer en tierra donde
le insultaron soezmente y de allí le llevaron
a empellones a un bus cercano en calidad de detenido;
cuando estos sucesos se conocieron en Quito, el alto
mando intervino ante los Comandos y Vargas Pazzos,
y se entablaron conversaciones, fruto de las cuales
fue un canje entre el General rebelde y el Presidente
de la República. Vargas Pazzos fue conducido
en avión especial a Taura y Febres-Cordero
dejado en libertad a las seis y media de la tarde.
Se le veía agotado, la camisa manchada de sangre,
todo despeinado. El Ministro salió chiboleado,
con un rasguño en la frente y fuerte dolor
de cabeza. El resto de la concurrencia, ilesa, pero
más muerta que viva, del susto.
(3) Aparentemente el objeto de la visita era solemnizar
las fiestas del grupo de vuelo "Jaguar"
aunque en el fondo Febres-Cordero quería cerciorarse
del estado de ánimo de la tropa y oficialidad,
y fraternizar con ella, pues aún era partidaria
del Tte. General Vargas Pazzos.
Llegado a Guayaquil, pasó a la Gobernación
y habló, pero se cuidó mucho de continuar
la pelea. El episodio había sido muy serio
para tomarlo en broma. Varios soldados murieron y
numerosos quedaron heridos, y Vargas Pazzos vio publicado
el decreto del Congreso en el Registro Oficial y desde
entonces gozó de amnistía. El día
21 los Comandos fueron arrestados y la Inteligencia
Militar los torturó en el Cuartel de Conocoto,
luego se les sometió a Corte Marcial, algunos
fueron absueltos, otros sufrieron diferentes penas
y siguen en el Panóptico; pero acaba de presentarse
una solicitud de Amnistía, que posiblemente
será aprobada en pocos días más
y también saldrán libres. (4)
En 1987 Frank Vargas Pazzos recorrió el país
en gira electoral, su afiliación al APRE, partido
pequeño en el Ecuador, le permitió terciar
en las elecciones presidenciales con regular éxito,
mas su figura se engrandeció ante la opinión
nacional, pues se hizo conocido en todos los sectores
del país. Los escrutinios finales arrojaron
los siguientes resultados: 1) Dr. Rodrigo Borja Cevallos,
2) Abdalá Bucaram Ortiz, 3) Arq. Sixto Durán-Ballén
Cordobés, 4) Gen. Frank Vargas Pazzos, luego
vendrían el ex gerente del Banco Central, Econ.
Carlos Julio Emanuel el Ab. Jaime Hurtado González,
el Dr. Miguel Ángel Albornoz y el Ing. Guillermo
Sotomayor, pasando a terciar en la segunda vuelta
únicamente los dos primeros (Borja y Bucaram).
Hoy vive el Tte. General Vargas Pazzos en Quito,
rodeado de los suyos y gozando de gran popularidad
en el país, mas que por su insurrección
que en ciertos momentos tomó ribetes trágicos
y en otras hasta ridículos, por su innegable
simpatía, hombría de bien y limpia conducta;
pues como quedó bien demostrado, cuando recibió
los 250.000 dólares de comisión por
la compra del avión Fokker, los endosó
inmediatamente al casino de tropa de la FAE para que
fueren gastados en adecuaciones y otras minucias,
mientras los demás funcionarios civiles y altos
Jefes Militares colmados, se embolsicaron sus dólares,
muy orondos y felices, ¡Qué cosas!.
(4) Y acaba el presidente Rodrigo
Borja de dejarlos en libertad afines de Diciembre
de 1988 en virtud de la Ley de Grecia.