LUIS WALLPHER BERMEO
PINTOR Y DIBUJANTE.
Nació en Quito el 20 de Noviembre de 1909.
Hijo legítimo de Charles Wallpher Lewis, ingeniero
holandés llegado al país a trabajar
en las obras del ferrocarril y de Carmela Bermeo,
quiteña.
Desde muy joven tuvo
inclinaciones hacia la pintura y el dibujo y recibió
clases con Víctor Mideros Almeida, que le introdujo
en los secretos de su arte con temas clásicos
y paisajistas, en la Escuela de Bellas Artes de Quito
que dirigía. Graduado años después,
no resistió la tentación que siempre
le ha acompañado en todas partes, al punto
que Wallpher ha sido uno de los pintores más
funambulescos del país y viajó a Guayaquil
a la aventura. (1)
En el puerto principal
realizó un Álbum Conmemorativo en 1925,
aprendió dibujo con Virgilio Jaime Salinas,
entró al estudio de Roura y siguió con
Bellolio y Pacciani. En Diciembre de 1928 obtuvo el
tercer premio, consistente en una Medalla de Bronce,
por un Oleo que expuso en la muestra realizada por
la Sociedad de Artesanos Amantes del Progreso, y permaneció
en la bohemia artística de ese tiempo hasta
que el 31 ganó el Primer Premio en la Exposición
de la Asociación Regional del Montuvio. Mas
en Diciembre del 32 y con una Apertoria de la Cancillería,
se ausentó por la vía del Oro al norte
del Perú. Primero estuvo en Cajamarca donde
pintó la casa en que habían mantenido
prisionero a Atahualpa y realizó una exitosa
Exposición en Enero del 33. De allí
pasó a Trujillo, siempre con el ánimo
del trashumante, permaneció ocho días
en Abril y recogió numerosas vistas de las
ruinas de Chanchán y en general de la cultura
Chimú.
Enseguida partió hacia
Lima donde los diarios dieron cuenta de su llegada.
Allí vendió la mayor parte de su obra
peruana, intervino en la Exposición Permanente
de la Industria Nacional, y estudió con Sabogal,
(1) El arte de Mideros era
expresionista, su temática milenarista y los
efectos a veces geométricos y en otras simplistas
o de mal gusto, pero Wallpher Jamás pudo desprenderse
totalmente de su influencia.
Camilo Blas, Alejandro González-Trujillo,
Julia Codecido y Carmen Saco. Siguió al Cusco
y se entusiasmó con la contemplación
de las ruinas, dedicándose a pintar sus callejuelas,
templos y monumentos por casi dos años, con
ligeros paréntesis que aprovechó para
visitar Arequipa y otras ciudades peruanas del Collao;
estaba dedicado a los paisajes, a los que sabía
dar el colorido preciso, produciendo sensaciones de
frescura y de vida. Sus óleos, acuarelas y
carboncillos, sobre todo los que reproducían
ruinas y parte del pasado, captábalos con una
honda sensación de admiración. En Arequipa
expuso en las vitrinas de la firma comercial Ricketts
y Cía. pero también aprovechaba para
hacer retratos de magnífica factura. En la
ciudad blanca fue atendido por los socios de "Arequepay",
Club de dilatantes de la cultura, el arte y la fina
y sensitiva bohemia.
En Cusco asistió el
34 al I Salón de Pintura de la Sociedad de
Bellas Artes con figuras de la categoría de
Fernando Butrón en óleo y Martín
Chambi en fotografía. Wallpher expuso tres
óleos: "adoración al Sol",
"Vida de Humildes" y "Noches de Fiesta"
que gustaron, y ocho acuarelas con paisajes de Quito,
Sacsayhuamán, Cajamarca y Juliaca, dentro del
realismo social imperante en los años 30, con
leves influencias decorativas tomadas del Art Decó,
de las que sin embargo se desligó totalmente
y casi enseguida.
A fines del 34 pasó
a Puno y el 35 estuvo en La Paz donde inauguró
su Exposición personal en Diciembre, con notable
éxito pues vendió todo, siendo patrocinado
por el consulado ecuatoriano en esa capital. En Enero
del 36 le fue ofrecida una Manifestación en
su Honor por los socios del Centro Cultura Tiahuanacu.
En Abril expuso en los salones de la Cancillería
con el artista peruano Víctor Valdivia Dávila,
en la línea cultural andina que luchaba por
el nacimiento del nuevo indio, de gran espiritualidad
y abierto a sugerencias revolucionarias.
El Diario de La Paz le trató
de "cama rada pintor" por sus temas folklóricos
de exaltación nativa que tanto habían
gustado en Febrero durante la semana Indianista, y
hasta le recomendaban que torciera rumbos hacia Méjico,
el otro polo indigenista de América, donde
podría perfeccionar su visión indoamericana.
Cuando ese año expuso
nuevamente con Valdivia en Potosí y en Sucre,
siguió el éxito acompañándoles.
En Potosí tuvo la oportunidad de pintar las
particularidades de esa Villa imperial y su Cerro
rico de plata, en un hermoso Álbum de doce
muestras que tituló "Potosí Colonial".
La Cancillería boliviana auspició su
edición tomando cincuenta álbumes para
hacerlos circular en el exterior e incrementar el
turismo. El semanario "Hoy" dijo: "Wallpher
es el despertador de nuestras dormidas emociones históricas,
que viven una inconmovible posibilidad de revolución".
En Agosto del 38 expuso en
el hall del Palacio Municipal de La Paz veinte óleos
y ocho acuarelas sobre temas de Ecuador y Bolivia
"con el fuego del amor, del delirio, de delito
y locura que sabe poner en todas sus obras".
Llevaba siete años de viaje y cinco en esa
nación, y lanzó la iniciativa para formar
el Museo de Arte Moderna de la capital. La Cancillería
Boliviana le dio un Diploma de Honor por su labor
artística y patriótica en el I Salón
del Turismo y pasó hacia el sur, a Tucumán,
donde vivió algunos meses.
En la Argentina visitó
numerosas ciudades, expuso en Tucumán en la
Galería Dipiel Goré. En Mayo estuvo
en Buenos Aires nuevamente y la Peña Rotariana
de Gentes de Arte, Ciencias y Letras le recibió
en su seno, como pintor folklorista y buen retratista
y haciendo retratos se ganó la vida en esa
capital.
Sus asuntos de gran dimensión,
las escenas típicas, sus acuarelas paisajistas,
en fin, toda una vasta gama de composiciones, le hacían
un artista múltiple, polifacético, "El
Heraldo" de Buenos Aires anunció que su
exposición en el "Banco Municipal de Préstamos"
en Esmeraldas había sido un gran éxito.
La publicación de arte "Camuatí",
órgano de la Asociación Argentina de
Artistas, le presentó como uno de los pintores
que honraban la plástica americana por su muestra
de treinta óleos de arte indo-americano.
En Mayo del 43 obtuvo una Mención
especial de Artista extranjero por su óleo
"Ayer y Hoy" en el segundo salón
Techos de Buenos Aires, y en el Banco Municipal de
Préstamos nuevamente expuso a medias con el
argentino Jorge Bermúdez, en el salón
organizado por el Club River Píate.
En 1944 regresó a Bolvia
y fue designado Director de la Escuela de Bellas Artes
de Sucre, donde realizó una positiva labor
en beneficio del arte de la pintura y escultura. Anualmente
sus alumnos presentaban los trabajos de fin de curso
bajo los auspicios de la Universidad de San Francisco
Xavier. El 47 visitó el Ecuador con el exclusivo
fin de estar con su madre en Quito algunas semanas.
De paso por Guayaquil concedió una entrevista
de prensa recordando que su ausencia sumaba dieciséis
largos años.
Nuevamente en Sucre, participó
anualmente en los salones de Primavera y dirigió
la Escuela de Bellas Artes otros diez años,
tiempo en el cual no avanzó su arte, ni cambio
de estilos —quizás porque a Bolivia llegan
las nuevas tendencias con mucho mas retraso que a
otras partes de sudamérica, por eso Wallpher
siguió pintando indios e indias estilizados
y tan perfectos, que mas que seres humanos eran símbolos
de una época de grandeza imperial, igual que
lo había hecho un cuarto de siglo atrás
con su óleo "Ofrenda India", convertido
en un clásico del arte boliviano y reproducido
cientos de veces. Y el gran pintor de un mundo andino,
perdido el rumbo entre sus diarias labores pedagógicas
de la Escuela de Bellas Artes de Sucre, pasó
en la década de los años 50 a 60 a ser
considerado dentro de una escuela hierática,
decorativa y deshumanizada, y tan a destiempo, que
para entonces era cosa del pasado, pues no se cultivaba
en ninguna parte de América. Quizás
le faltó humanizar al indio, adentrarse en
su compleja psicología abismal y llena de siglos
de opresión y violencia para pintarlo al claro
sol de las nuevas visiones presentes. Entonces amó
y fue amado, tuvo familia y se olvidó de viajar
dedicándose por entero a sus alumnos en afán
paternal.
En 1957 visitó Lima
y expuso sus grabados en la "Gran Unidad Mariano
Melgar". El 58 envió a exponer en la boite
Negro-Negro del portal de San Martín un "paisaje
y figura". En Agosto de ese año había
presentado en el Centro Boliviano- Americano de La
Paz, una exposición personal de sus obras.
"El Diario" de esa capital dijo: "Ha
influido en el mundo de los pintores bolivianos durante
varios años cuando servía a la República
como Director de la Escuela de Bellas Artes de Sucre
"donde laboró hasta Mayo del 57, inauguró
el I Salón Municipal de Pintura con numerosos
alumnos suyos. Entonces le fue conferida la Medalla
de Oro de la Alcaldía de esa ciudad y el Primer
Premio de Pintura y Dibujo en la Categoría
A, en el concurso organizado por el Rotary Club. En
1953 concurrió a la II Bienal de Sao Paulo
con un óleo, "Huasipungo". El 58
expuso en La Paz once óleos y cinco acuarelas.
Su estancia en el Brasil fue matizada de continuos
triunfos alcanzados en diferentes ciudades de ese
gran país. En la región de Bahía,
al norte, estuvo algunos meses pintando acuarelas.
El 59 expuso en el MuseoJMacional de Bellas Artes
de Río de Janeiro. El 60 en el Núcleo
del Guayas de la Casa de la Cultura exhibió
veintidós óleos. Para esos años
Wallpher era descrito como un pintor hondo, silencioso
y persistente, porque no cambiaba de estilo; en Guayaquil
se hospedó en casa de familiares, en Manabí
y seis de Marzo. (2)
La crítica expresó:
"sus cuadros figurativos, abordan temas humanos
de sentido americanista. Sus retratos magistrales,
las Acuarelas diáfanas, bellas, reflejan paisajes
nítidos donde las aguas tan puras llaman la
atención; sin embargo el objeto principal de
sus desvelos siguió siendo el campesino y el
obrero, con sus carga de siglos a cuesta y por ello
cuando participó en el II Salón de Pintura
Fundación de Guayaquil y no fue premiado, la
crítica protestó contra el dictamen
del jurado, que abiertamente había favorecido
al abstraccionismo en contra del clásico figurativismo.
Entonces Rodrigo Chávez González le
pidió que dibujara un cuadro con la firma del
acta de nuestra independencia y Wallpher hasta llegó
a realizar el boceto, que fue anunciado al público,
mas la desidia propia de nuestra Municipalidad hizo
que el proyecto fracasara por falta de apoyo. Poco
después dibujó la portada de ''Vistazo"
con motivo de las fiestas octubrinas y en Mayo del
61 abrió su exposición en el Museo de
Arte Colonial de Quito con veinte óleos y el
auspicio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, que
fue un éxito porque vendió todo, aunque
nunca faltaron críticos agudos que denostaron
de un expresionismo con reminicencias miderianas.
Wallpher les contestó
el 6 de Junio en "El Diario" y proclamó
que en arte no debe tomarse solamente la renovación
como cambio de formas, sino como cambio de temas y
calificó al arte de vanguardia de falso.
(2) En el Brasil se desempeño como profesor
de Decoraciones Internas del Instituto Técnico
OIberg, demostrando capacidad y aptitud para el magisterio,
y por encargo de la Prefectura de Magé confecciono
el busto del Mariscal Umberto de Alencar Gástelo
Branco que se exhibe en uno de los parques principales
de esa ciudad.
El 61 murió su madre
en Quito. De allí en adelante volvió
a ausentarse a Bolivia y solamente el 71 regresó
a su Patria, mas viejo en años y experiencias
y vivió algún tiempo en Guayaquil, pintando
y vendiendo, lo que para él jamás ha
sido un problema pues sus cuadros gustaban a todos
por igual.
Una nueva ausencia de diez
años, también en Bolivia junto a su
hija y familiares, le volvió aún más
lejano, pero el 81 estuvo nuevamente entre nosotros
y lanzó su cuarto Álbum, con motivos
del Guayaquil Antiguo, editado por el Centro de Investigaciones
y Cultura del Banco Central. El éxito volvió
a llamar a sus puertas pues los dieciocho motivos
rescataron una visión del pasado criollo tan
nuestro y tan olvidado, y la Exposición de
los originales en el Museo Municipal resultó
un reencuentro espectacular. La muestra se convirtió
a pedido de algunas Municipalidades de la Provincia
en Exposición Itinerante, fue llevada a Milagro
y otras poblaciones. Su biografía apareció
escrita por Golet Orvieto Mármol y junto al
Dr. Ignacio Carballo recibió la Presea Castelho
Branco que el Instituto Centroamericano de Cultura
y Arte, de Recite, en Brasil, les otorgó.
El 82 abrió un Curso
de Arte Publicitario, y exhibió en las Galería
Dalf y del Tennis Club de Guayaquil por motivo de
fin de año.
De allí en adelante
y retirado de toda actividad, ha vivido sólo,
en Guayaquil, recordando sus pasados triunfos.
Sus cuadros están dispersos
por el Mundo entero. En el Palacio Presidencial de
Solivia figura su galería de Presidentes de
esa nación, entre los cuales sobresale un gran
óleo del Mariscal Sucre con sus atuendos militares
y en gesto de épica grandeza.
Su estatura mediana, rostro
canela, pelo y ojos negros, maneras finas, trato cortesano
y gentil, voz suave aunque un tanto apagada. No ha
transigido con las nuevas corrientes y por ello su
pintura permaneció encasillada en el realismo
social imperante en los años 30 aunque su temática
indoamericana, renovada por las nuevas escuelas, sigue
igual en esencia.
En Agosto de 1988 donó
al Núcleo del Guayas de la CCE los álbumes
de sus recortes personales, autógrafos y menciones,
así como también numerosos óleos
y negativos fotográficos de sus obras, todo
lo cual podría servir para un nuevo Álbum
sobre el hombre andino.
Sus últimos tiempos
fueron entristecidos por la soledad, la pobreza y
por un decaimiento general producido por la arterieesclerosis,
pero no le faltaron buenos amigos que se preocuparon
de él. Su discípulo Miguel Romero Vicuña
le llevó a su casa, proporcionó la atención
médica que requería y tras una prolongada
dolencia —soportada con estoicismo— falleció
finalmente el viernes 23 de Marzo de 1990, de 80 años
de edad.
Desde su vuelta a Guayaquil formaba parte de la Agrupación
Cultural "Las Peñas" y sus colegas
pintores y escultores admiraban su arte, quedan en
Bolivia, entre otras importantes obras de artejos
retratos al óleo de los Presidentes Gualberto
Villarroel y Alberto Natusch Busch en la Casa presidencial
de La Paz.