ESPERANZA CRUZ HIDALGO
BALLETISTA.-
Nació en Guayaquil y fueron sus padres Saturnino
Cruz Carranza, Comerciante y pequeño propietario
en el recinto La Aurora, Cantón Samborondón,
Provincia del Guayas, y María Hidalgo Baluarte,
ambos guayaquileños. (1)
Huérfana de pocos años,
fue criada por su hermano Alfonso Cruz Aurea, de los
más antiguos y prestigiosos profesores del
Colegio particular "Mercantil", quien le
enseñó las primeras letras, las cuatro
reglas y todo lo concerniente a los tres primeros
grados de primaria, pasando luego al "Mercantil",
donde terminó.
Entonces estudió cuatro
años en el Normal Rita Lecumberry, obteniendo
los primeros premios en aplicación y conducta
y anualmente la Medalla al Mérito de la Sociedad
Filantrópica del Guayas; pero como siempre
había deseado estudiar Medicina se cambió
al Colegio Guayaquil en quinto y sexto curso, también
destacó como excelente alumna y hasta ganó
un Concurso interno sobre la importancia de un Banco
de Sangre en nuestra ciudad. En 1949 se graduó
de Bachiller con Sobresaliente.
Mientras tanto seguía
cultivando su afición al Ballet iniciada desde
sus días de estudiante del Normal, cuando la
habían seleccionado para que recibiera clases
por tener una figura apropiada. "Fui alumna del
profesor argentino Roberto Lozada durante un año
y como la danza era una pasión en mí,
hice varios intentos por matricularme en el Ballet
de la Casa de la Cultura pero no había cupo.
El Presidente del Núcleo Carlos Zevallos Menéndez,
viendo mi deseo de aprender, me permitió ingresar
a las clases
(1) Esperanza se negó a prorcionar al autor
la fecha exacta de su nacimiento.
de Teatro del profesor argentino
Pedro Cambell y ensayé diversas obras del Teatro
Clásico español durante dos años,
pero me negué a actuar en La Infantina de García
Lorca, que se iba a representar en el Olmedo, por
mi extremada timidez".
"Al fin pude el 49 formar
parte de la Academia de Ballet de la Casa de la Cultura
que dirigía Inge Bruckman, quien tuvo la bondad
de seleccionarme para que también estudiara
becada en su Academia particular que funcionaba en
Chimborazo y Aguirre. Tres meses permanecí
en ambos centros, tiempo en el cual la profesora Kity
Sakilarides tomó a cargo a una parte del alumnado
de la Casa de la Cultura. Yo estuve entre las que
le fueron encomendadas y aprendí su técnica
de Ballet clásico, limpia y llena de estricteces
y fueron mis compañeras Noralma Vera, Vilma
Pombar, Leonor Arrata, Nelly y Amira EIjuri, Gladys
Palacios, etc. En varias ocasiones fuimos a bailar
como figuras solistas en el teatro Sucre de Quito
y en otras lo hicimos en provincias, soportando numerosas
incomodidades debido al mal estado de los caminos
y a la falta de una infraestructura turística
nacional".
"El 51 tuve que retirarme
del Ballet para iniciar estudios de Medicina a los
que también sentía una real inclinación.
Asistí al Anfiteatro anatómico, hice
prácticas de disección que luego me
han sido de gran utilidad para comprender la mecánica
del cuerpo humano y aplicarla al Ballet y el 54, cuando
cursaba el tercer año, Zevallos Menéndez
pidió que me reincorporara a los cursos de
Ballet que estaba dictando una nueva profesora recién
llegada, lleana Leonidof (2) quien organizó
la Escuela de
(2) lleana Leonidof había
escapado de la Rusia Blanca durante los trágicos
años de la revolución de 1917. En Italia
se educó y formó, luego destacó
a nivel internacional, bailó en la Arena de
Verona, fundó la Escuela de Ballet de la Scala
de Milán y finalmente formó su propia
compañía y realizó un tour mundial
hasta que al arribar a Buenos Aires se disolvió.
Entonces dio clases particulares, fue contratada por
varios años en Bolivia y de allí siguió
de Maestra de la Escuela de Ballet de la Sociedad
de Artistas Aficionados de Lima, donde Zevallos Menéndez
la conoció y trajo a Guayaquil, para que dirigiera
el Ballet de la Casa de la Cultura.
Ballet del Núcleo del Guayas por cursos de
un año de duración. Allí bailábamos
Ballets completos con partituras de música
orquestada de su propiedad y como tenía larga
experiencia y sabia manejar a las masas, pudo presentar
espectáculos de magnífica calidad. Igualmente
ella organizó unaCompañía propia,
todo ad honorem, pues nunca se recibió subvención
alguna, en la que sobresalieron Víctor Rodríguez,
(que luego pasó a bailar a Francia donde triunfó
y no ha regresado) Jorge Cordova, Antonio Domínguez,
Piero Jaramillo, Noralma Vera (que enseguida pasó
becada al Saddler's Well de Londres), Leonor Arrata,
Sheila Chávez, Christel Bittner, Erika Bittner,
Gladys Palacios, Mercedes Peña, Elizabeth Ojeda
y yo".
"Del 55 al 62 pertenecí
al Ballet de Guayaquil. Noralma era la primera bailarina
absoluta, Vilma la brillante. Yo la clásica
y Sheyla la de carácter. El 58 me prestaron
uno de los salones del Núcleo para que pudiera
dar clases particulares y ese año ascendí
a alumna-maestra con S/. 360 mensuales de sueldo,
que me eran pagados como una ayuda, puesto que un
par de zapatillas de Ballet costaban lo mismo (3)
y cuando Vilma Pombar a fines del 58 pasó a
Cuba, subí a primera bailarina absoluta de
Guayaquil".
"En 1962 se retiró
la maestra a Lima y el Presidente del Núcleo
Jorge Pérez Concha me encargó la Dirección
de la Escuela de Ballet. El 64 viajé tres meses
a Buenos Aires por mis propios medios y tomé
clases de María Ruanova, Aída Mastrazzi
y Héctor Luzó, para actualizar mis conocimientos
técnicos. El 66 fui invitada como observadora
de las Escuelas y Compañías de Ballet
de los Estados Unidos y el primer mes estuve en la
Escuela de Robert (Bob) Joffrey en New York. Durante
mi visita coincidió que el Ballet Bolshoi de
Moscú realizaba una gira y tuve oportunidad
de bailar y hacer amistad con la primera bailarina
Natali Vesmernova y hasta hicimos un cortometraje
juntas como informativo
(3) En reemplazo de Noralma Vera que viajó
becada a Londres.
Cultural para Latinoamérica. El mes restante
estudié Danza Moderna con Martha Graham e Igor
Youskevith, visité Washington, Chicago, Salt
Lake City, San Francisco Los Angeles, Búfalo,
Phoenix, etc."
"Esta gira fue muy provechosa
y tuve la oportunidad de practicar mi inglés,
francés e italiano, idiomas aprendidos en la
Escuela de Lenguas de la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad de Guayaquil, donde egresé
después de cinco años de estudios en
1956, pero no me gradué de Licenciada debido
a mis actividades artísticas". (4)
"Mientras tanto el 65
había venido a Guayaquil la profesora argentina
Angélica Marini, quien dirigió por ocho
años la Escuela de Ballet de la Casa de la
Cultura. Durante ese tiempo fui Subdirectora y con
Sheyla Chávez fuimos las primeras bailarinas.
El 69 volví a hacerme cargo de la Dirección
durante seis meses que duró la ausencia con
permiso de Angélica Marini en Santiago de Chile.
El 70 me retiré como bailarina y quedé
únicamente de profesora, cargo que aún
ostento".
"Durante más de
doce años había sido mi costumbre viajar
en las vacaciones de invierno a México, a tomar
metodología con la maestra francesa Mercy Dambré,
fundadora de la Escuela y Compañía de
Ballet de esa capital, a base de la metodología
cubana. También viajé algunos años
a Europa con iguales fines. Por eso, cuando nos visitó
la Asesora Cubana Angelita Reyes, Directora del Ballet
de Camaguey, se sorprendió de la actualización
de mis conocimientos y de que supiera a fondo la técnica
cubana sin haber estado jamás en la isla".
(4) Ese año solo hubo
otro egresado de Lenguas y el Decano les pidió
que esperaran un año para realizar con la nueva
promoción, que era de ocho alumnos, el correspondiente
seminario de Licenciatura, pero como le encargaron
la Escuela de Ballet, le acortó el tiempo disponible
y prefirió tomar cursos en el Centro Alemán
de Guayaquil.
"En 1966 presidí la sección de
Danzas del Patronato Municipal de Bellas Artes. El
72 dirigí la Comisión de Danzas del
Centro Municipal de Cultura".
"El 76 y con motivo de
la llegada a Guayaquil de la profesora norteamericana
Jeanet Alien, Directora del Ballet Folk de Moscow,
Idaho, USA. dentro de un Programa Internacional de
Intercambio organizado por la sociedad Parnert de
las Américas, me correspondió viajar
a Moscow, Idaho, por tres meses, que aproveché
para ampliar mis experiencias pedagógicas".
"El 77 comencé
a trabajar por las mañanas con Shara Flor e
Hilda Meneses en el Colegio primario Letras y Vida,
donde enseño ballet a niñas pequeñas.
Desde entonces tengo un horario muy apretado pues
al medio día doy clases de gimnasia en mi domicilio
ubicado en 6 de Marzo No. 212 entre Víctor
Manuel Rendón y Quisquís, a partir de
las tres enseño ballet allí mismo y
desde las seis de la tarde en adelante en la Casa
de la Cultura".
Alta, delgadísima, pelo
negro, facciones finas, ojos cafés, de modales
muy expresivos, conversación agradable y una
modestia y timidez exquisita en el trato y en la conversación
con los demás.