DIEGO GONZALEZ HOLGUIN
GRAMATICO.-
Nació en Cáceres, Extremadura, España,
hacia 1555 y de trece años, mientras estudiaba
en Alcalá de Henares en 1568, ingresó
a la Compañía de Jesús y fue
enviado al Cusco en la expedición que trajo
el padre Baltazar Pinas; allí tomó las
órdenes Mayores, dedicándose al aprendizaje
del idioma quechua que llegó a dominar a la
perfección.
Pronto se ocupó en dar
misiones porque quería emplearse en la conversión
de los indios, con quienes vivió siempre, siendo
ejemplo de virtud. Luego fue enviado a Juli y allí
permaneció hasta 1586 que pasó a Quito
con el Padre Piñas, el Padre Juan de Hinojosa
y el hermano Coadjutor Juan de Santiago, hospedándose
el 19 de Julio de ese año en el Hospital.
Tres días después
el Padre Piñas predicó en la Catedral
el panegírico de Santa María Magdalena
en presencia de los oficiales del Cabildo y la Audiencia
solicitó al cabildo catedralicio que cediese
a los padres recién llegados las casas contiguas
a la iglesia de Santa Barbara, pues venían
expresamente recomendados del Virrey del Perú,
Fernando de Torres y Portugal, Conde de Villardompardo.
Establecidos con el beneplácito
general de las autoridades y del pueblo, el Deán
Bartolomé Hernández de Soto les tomó
en cuenta en la distribución de sermones de
tabla y les integró en el tribunal examinador
de los aspirantes a beneficios vacantes. A mediados
del 87 llegaron los padres Juan de Anaya, Jerónimo
de Castro y Onofre Esteban, compraron unas casas,
establecieron un centro de enseñanza con una
capilla provisional dedicada a San Jerónimo,
siendo el Padre Piñas designado Primer Rector.
El Padre González Holguín
experimentó en Quito el célebre terremoto
del 29 de Agosto de 1587 que consistió en un
temblor fuerte y otros más ligeros, pero como
se sucedieron a la media noche, causaron terror. Los
jesuitas salieron con linternas a recorrer las calles,
visitando a los heridos, consolando a las familias
y oyendo las confesiones de los más asustados.
Al terremoto siguió
la peste de viruela que habiéndose iniciado
en 1588 en Cartagena de Indias, atravesó Sudamérica
de norte a sur, reduciendo la población indígena
casi en la mitad; los blancos tampoco se salvaron
del contagio y cuando la epidemia desapareció
once años después en 1599, numerosos
poblados habían sido abandonados y nunca más
volvieron a surgir.
Hacia 1600 le vemos de Rector
del colegio jesuita de Chuquisaca, después
regresó a Juli, también como Superior.
En 1607 hizo imprimir por Francisco
de Canto, en Lima, un volumen en cuarto, titulado
"Gramática, arte nuevo de la lengua general
de todo el Perú, llamada la lengua quechua
o la lengua del Inca, añadida y cumplida en
todo lo que le faltaba de tiempos y de la gramática,
y recogida en forma de arte lo más necesario,
en los dos primeros libros, con otros dos más
de adiciones al arte para más perfeccionarle,
el uno para alcanzar la copia de vocablos y el otro
para la elegancia y ornato", ésta fue
la segunda Gramática quechua que se conoció,
pues la primera es la del dominicano Fray Domingo
de Santo Tomás, (Ver Tomo VII de este Diccionario).
En 1608 recopiló los
Privilegios concedidos a los Indios y los publicó
en Lima, haciéndoles un gran servicio, pues
puso en sus manos una extensa legislación dictada
a su favor, que andaba corriendo dispersa y en peligro
de desaparecer o ser olvidada; lamentablemente la
mayor parte de esos privilegios fueron teóricos,
pues en la práctica las autoridades eran reacias
en cumplirlos.
Y en la casa de Juli se encontraba
cuando el Padre Diego de Torres fue enviado a fundar
la provincia jesuita de Paraguay, misión que
logró un éxito sin precedentes y significó
uno de los mayores experimentos sociopolíticos
en la historia de América. González
Holguín fue socio de Torres y allí permaneció
hasta la terminación de su provincialato en
1615, pasando al Colegio de Asunción como rector
y terminado su gobierno fue cambiado a Mendoza, donde
fue Superior de esa comunidad.
Desconocemos la fecha exacta
de su muerte pero debió fallecer de avanzada
edad. Su Gramática, que contiene también
el vocabulario, fue útilísima en su
tiempo para el aprendizaje del quechua entre sacerdotes
y misioneros y le ha constituido en uno de los más
notables quichuistas.(1).
(1) El idioma del Inca
se denomina Quichua en la sierra ecuatorina y utiliza
la letra Q. En la sierra peruana se llama Kechua y
utiliza la letra K.