JOSE
VALVERDE
PERSONAJE
MITICO. Todo lo que se escriba de este sujeto es simplemente
leyenda pues a pesar de las investigaciones practicadas
en los archivos de Latacunga, Pillaro y sus alrededores,
no se ha hallado ningún documento relativo
a su vida y solo se conoce de él a través
de la tradición oral que lo une con el famoso
"Derrotero de Valverde". Guía cierta
para llegar hasta el sitio donde se encuentran enterrados
los fabulosos tesoros del rescate del Inca Atahualpa,
en las montañas tenebrosas de los Llanganatis.
El asunto es como sigue: Un
español de apellido Valverde (1) se hizo de
un Derrotero para llegar hasta el sitio del tesoro,
pues habiéndose casado con una hija del Cacique
de Píllaro entre 1770 y siguientes, entró
al conocimiento del secreto. Debió marchar
desde Píllaro a las Lagunas de los llanganatis,
donde localizó el sitio exacto del tesoro,
tomó una parte de él y salió
nuevamente a Píllaro, anotando todos los lugares
por donde había pasado para poder regresar;
entonces prefirió regresar a España
donde murió hacia 1788 época en que
ya gobernaba el rey Carlos IV, a quien dejó
(1) Contra mi costumbre de escribir solamente lo que
es historia, anoto que el nombre de José, con
el que figura Valverde, en este Diccionario, ha sido
tomado de referencias verbales obtenidas por personas
ancianas de Pillaro, que así me informaron
durante un viaje que realicé a esa población
en 1958. Ellos me indicaron entonces que recordaban
la historia del Derrotero, de su autor José
Valverde, pero que no podían recordar sus fuentes
de conocimiento. Posiblemente la historia del Derrotero
y del tesoro es tan antigua que se pierde en el siglo
pasado, pues ya para entonces fue noticia, interesó
a científicos, viajeros e historiadores y atrajo
su atención. Celiano Monge, inclusive, debió
realizar las averiguaciones del caso y decepcionado
de sus pesquisas, se deshizo de una antigua copia
del Plano y del Derrotero del tesoro, enviándoselo
de obsequio a su amigo residente en Quito, quien los
tuvo en gran estima y dejó a sus herederos.
La copia del Derrotero fue vendida al conde sueco
y la del Plano al sabio Luciano Andrade-Marín,
que lo copió en su libro "Llanganatis",
como ya se expresó al hacer la Biografía
de Antonio Pastor y Marín de Segura.
en su lecho de muerte una carta con la Relación
y el Mapa. Nada más se conoce de Valverde.
De allí en adelante el Rey envió a Antonio
Pastor y Marín de Segura a buscar el oro y
ésa es otra historia
Lo cierto es que en el Libro
Becerro de Oro de la biblioteca del Colegio "Vicente
León" de Latacunga se conservó
por muchos años el Derrotero, cuya protocolización
notarial ocurrió en la escribanía de
José Ignacio Pacheco el 26 de Septiembre de
1834. Ese documento menciona que el Cacique Auqui
Toma, hermano del Inca Huayna Cápac, lo dio
por herencia a una princesa hija del Ati Pillahuaso,
de Píllaro. A su vez, ella trasmitió
el conocimiento al Cacique Longo, igualmente de Píllaro;
cuya hermana Zúñac contrajo matrimonio
con el blanco Marcelino Youvon, que excursionó
a los Llanganatis con el padre Fernández, llegando
hasta el sitio denominado la Chorrera del Golpe, donde
misteriosamente desapareció Longo. Otra versión,
trasmitida por Luciano Andrade Marín, dice
que Longo no era Cacique sino sacerdote y que habiendo
entrado a los Llanganates con Enríquez de Guzmán,
murió o desapareció.
Nadie duda que exista el famoso
derrotero para llegar al tesoro. Incluso Richard Spruce
lo halló en el siglo pasado y se tomó
el trabajo de publicarlo en uno de sus libros, traducido
al idioma inglés. La versión en español
es como sigue, aunque tiene pequeñas diferencias
que corren anotadas en "Los Llanganatis",
obra del sabio Luciano Andrade Marín, que es
el que más ha investigado estos sucesos.
El Derrotero de Valverde, por
otra parte, en una versión más antigua,
parece que fue dictado por un indio, pues en varios
párrafos se refiere despectivamente al blanco
barbudo español enemigo de nuestra reza pura.
Derrotero
"Si quieres tener la ambición
del blanco barbudo español, enemigo de nuestra
raza pura, nunca des este derrotero que te voy a dejar,
pues habiendo ido hasta nuestros cerros del sol los
tres Llanganates, meterás las manos en la laguna
encantada y sacarás el oro, ambición
del barbudo blanco y corregidores de Tacunga y Ambato,
que nuestras razas siempre les mandarás oprobios
y maldiciones pidiendo a Dios Viracucha haga justicia
para que siempre queden en poder de nuestra tierra
y que nunca descubran los barbudos. Así te
doy y te indico el derrotero que debes seguir sin
avisar ni notificar a ninguno de los blancos que quieren
vencer nuestros dominios.
“Te pondrás en
el pequeño pueblo de Píllaro suelo de
nuestro gran Rumiñahui, allí preguntarás
por el Moya que era de Rumiñahui, seguirás
hacia las alturas frías hasta llegar a nuestro
cerro del Guapa a cuya punta, si es que el día
fuese de bueno, mirando siempre el lado de donde sale
el solo sea el pueblo de Ambato que tendrás
siempre a las espaldas y fijándote tus ojos
verás siempre, al lado donde sale el sol, los
tres cerritos que se llaman los Llanganatis que están
en forma de tres, como el de callo el Tacunga, que
dan las tolas en línea recta las del cerro
Hermoso. Siguiendo este derrotero bajarás hasta
llegar a la laguna verde que es la misma que se hizo
a mano, ordenado por Rumiñahui, quien mandó
a su hermano el cacique de Panzaleo se arroje allí
todo el oro metal que quisieron los ambiciosos guiracochas
para liberar a nuestro Padre Atahualpa con motivo
de la orden que dio el guiracocha blanco. Seguirás,
te digo, el cerro de Guapa, siempre con la montaña
hasta que llegues al gran manchón de las grandes
sangurimas que hacen de la confundir a los que anden
por allí porque desvían del derrotero
flechas.
"Pues te diré que
ese manchón es el guía que llevarás
siempre hasta la mano izquierda hasta cuando llegues
al juncal grande; desde el juncal grande, a media
ladera pasarás por medio de él, donde
verás dos lagrimitas que llamamos "laguna
de los anteojos", por tener nariz al medio, una
punta de arena semejante al Cuilcoche de Otavalos;
desde este sitio volverás los ojos donde sale
el sol y verás otra vez los Llanganates como
lo viste otra vez desde el alto del gran Guapa y te
prevengo que no te engañes porque dichas lagunitas
has de dejar siempre a tu izquierda y siguiendo siempre
con mano izquierda de nariz o punta verás un
gran llano de paja donde es dormida del segundo días
donde se deja las bestias y seguirás con pie
hasta llegar a la laguna negra llamada Yanayacu, la
cual dejarás a la izquierda, bajando con mucho
cuidado a la ladera, llegando a la quebrada, llegando
a la gran Chorrera que es el golpe del agua o Chorrera
del Golpe, donde pasarás por puente de tres
palos. Y si éstos no halla ya, buscarás
sitio poniendo otro puente donde verás la choza
donde sirve de dormida, unida a la gran piedra donde
están trazados los derroteros. Al otro día
seguirás el viaje por el mismo derrumbe de
la montaña, llegando a la quebrada cerca muy
honda donde pondrás palos para poder pasar
con mucho tiento, porque es muy honda. Así
llegarás a los pajonales donde braman los rayos
del cielo, siguiendo los grandes llanos; y viendo
que termina el gran llanete entrarás en una
grande cañada entre los tres cerritos, donde
toparás con camino empedrado del Inca y donde
verás las puertas del socavón que está
hecha como si fuera de iglesia; caminarás un
buen trecho hasta topas con chorrera que sale de un
hijo del cerro de Llanganates más grande haciendo
tembladeras donde hay bastante oro que metiendo la
mano sacarás otro granado. Pero para subir
el cerro dejarás la tembladera y tomarás
mano derecha por encima de chorrera, subiendo para
dar vuelta el hijuelo y si acaso esta boca del hijuelo
está tapada ha de ser con salvaje o musgo.
Quita con las manos y darás con la puerta donde
verás la guaira donde está horno para
fundir metal. Si quieres regresar procura coger el
río que queda a mano derecha, cogiendo playa
para el hato siguiendo siempre el cañón
del desagüe de la laguna; luego seguirás
a mano derecha hasta cuando veas la nariz de las lagrimitas
de anteojos y el gran Guapa que siempre deja atrás
al pueblo de Ambato; seguirás cerro de mayordomo
siguiendo pajonales fríos para bajar a Píllaro".